
El principal problema para alcanzar velocidades muy elevadas sobre las aguas es la resistencia del casco al tener que desplazarse sobre el agua, sobre todo cuando el límite del casco, depende de su eslora. Un barco moviéndose no puede superar una velocidad llamada límite, ya que esta depende de su eslora. Por ejemplo para mover un casco de 12 metros de eslora, la velocidad máxima a la que se puede desplazar es de unos 8,4 nudos; su velocidad límite.
Si conseguimos hacer planear el casco, no tenemos ola de proa y de popa, por tanto el barco puede ir a más velocidad que “la límite”. Pero si queremos de verdad alcanzar velocidades de vértigo, lo mejor es sacar el casco completamente fuera del agua para que desaparezcan las resistencias por fricción. ¿Seria posible? si, si para ello se utilizamos unas pequeñas “alas” llamadas “foils” que producen un fuerte empuje como las alas de los aviones y que sacan el casco fuera del agua.
