
Si te gusta navegar y sentirte libre pero tu economía no te permite comprar un barco, la mejor opción es el alquiler de barcos, ya sean yates, veleros o embarcaciones motoras. Esta opción resulta sencilla y cómoda, sobre todo hoy en día gracias a internet, donde podemos encontrar una amplia ofertas de este tipo de servicios.
Para alquilar un barco, lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de embarcación queremos y para qué vamos a utilizarla.
- Alquiler de un barco completo o de una plaza:
Podemos optar por estas dos opciones, o bien alquilar el barco completo en exclusiva para nosotros o bien formar un grupo y alquilar la embarcación con otras personas. Esta última opción es la más rentable y la más económica. También hay una opción donde se alquilan plazas sueltas para determinados destinos, esta es una manera de conocer gente y disfrutar del mar.
-Alquiler con patrón o sin patrón:
Si no disponemos de la experiencia necesaria o de la titulación de patrón, es obligatorio alquilar la embarcación con tripulación experimentada, que conozca la embarcación y la zona donde vas a navegar.
- Temporada baja, media o alta:
El coste del alquiler de la embarcación está muy vinculado a la época del año en la que se alquile, puesto que no es lo mismo alquilar unos días en pleno verano que hacerlo en plano invierno.
Por ejemplo en verano es casi imposible alquilar días sueltos una embarcación a no ser que se trate por ejemplo del alquiler catamaran, ya que estás embarcaciones ofrecen excusiones de un solo día.