En ocasiones nos rozamos el casco al repostar o nos damos un pequeño golpe contra el pantalán, un atraque mal calculado suele conducirnos a un arañazo inoportuno o al desconchon del gelcoat; afortunadamente la gran mayoria de estos golpes solo se muestran superficialmente o no llegan a la fibra de vidrio o solo muestran una pequeña parte de ella.
Si no se nos ha producido ningún daño estructural, bastara con enmasillar de nuevo con una pasta epoxi o con gelcoat del mismo color y un pintado con polurietano de alta calidad; las dos opciones son validas. si optamos por el gelcoat no necesitaremos repintar, pero elegir el tono del color es critico para que consigamos que la reparación nos quede desapercibida.









