
A la hora de colocar objetos en nuestra embarcación debemos tener en cuenta que estos afectan a la navegabilidad y la comodidad de los que viajan a bordo, la manera de guardarlos no sigue siempre una lógica habitual. En nuestra casa solemos dejar a mano las cosas que utilizamos a menudo, y estos se quedara allí a menos que alguien los cambie de lugar. En una embarcación no suele regirse esta lógica, ya que los objetos que deben estar a mano son los que no esperamos utilizar (la balsa salvavidas).
Por otro lado la experiencia nos hará darnos cuenta que hay cosas que debemos evitar de antemano, ya que lo más probable es que después de estar un rato navegando haya objetos que no estén donde los hemos dejado antes de zarpar. Debemos tener en cuenta a la hora de estibar (guardar) objetos en nuestro barco el aplicar una lógica distinta a cuando lo hacemos en casa, queremos recordar dos cosas importantes; la estiba por pesos y los objetos voladores.
– La estiba por pesos: Es una de las reglas de oro, se trata de colocar los objetos pesados más al fondo que los ligeros con el objetivo de perjudicar lo menos posible la estabilidad del barco.
– Objetos voladores: Llamaremos de esta manera a la forma de garantizar que las cosas no se muevan, como por ejemplo que los armarios y cofres estén bien cerrados y no se abran cuando nuestro barco escora, afronta un temporal o pueda sufrir un pantocazo.
