
Asturias nos ofrece muchas opciones para conocer su costa desde nuestra embarcación, cada uno de sus rincones son como pequeños tesoros que nos harán disfrutar como niños. Pequeños tesoros que podremos descubrir a lo largo de sus 354 kilómetros de litoral, que abarca las desembocaduras de los ríos Eo (Galicia) y Deva (Cantabria). Los pequeños pueblos marineros se alternan con las calas formando paisajes perdidos y curvas imposibles, junto con solitarias playas y acantilados de vértigo.
La preciosa ría del Eo abre y cierra Asturias por occidente según se mire, en su desembocadura y desde el pueblo de Figueras brilla a lo lejos la silueta de Castropol, un área de antiguos astilleros y armadores. Elevada sobre un montículo que establece el armazón de sus empedradas calles, concluidas por la torre de la iglesia de Santiago y su puente de Todos los Santos.
Salimos de Castropol, continuamos navegando por las azules aguas del Cantábrico dejándonos llevar por sus corrientes de mareas vivas y nos encontramos con Tapia, un pequeño puerto artificial situado detrás de la isla de Malecones y con el cabo de San Sebastian. Su zona norte esta llena de escollos y bajos por lo que puede darnos un buen resguardo, ya que nos ofrece seguridad en verano.
