
La asociación de instalaciones náutico-deportivas de Baleares ha reclamado a la autoridad portuaria de éste que se tomen medidas concretas para que la náutica recreativa y deportiva de las islas pueda superar la crisis y contribuir al desarrollo económico. La demanda fue expuesta en el transcurso de la reunión de la cúpula de Anade junto con otros responsables el mes de mayo; Anade considera que esta recesión perjudica el turismo náutico, afectando directamente a los concesionarios de instalaciones náutico-deportivas ocasionándoles perdidas en sus cuentas.
Los puertos deportivos de las islas Baleares califican la situación actual de “alarmante” y reclaman al organismo portuario que tome cartas en el asunto, principalmente en la revisión o congelación a la baja de las tasas de ocupación de la lamina de agua de las embarcaciones deportivas; también piden que la APB asuma la situación económica y facilite el pago de las citadas tasas sin recargos por demora.
Una de las consecuencias de la morosidad es el abandono de embarcaciones, un problema creciente en los puertos recreativos al que resulta muy difícil hacer frente con la actual legislación. Anade apuesta por la creación de un sistema ágil y eficaz, y pone como ejemplo el modelo de reciclaje que se aplica desde hace años a los vehículos abandonados.
