Dar la vuelta al Mediterráneo, atravesar el Atlántico o partir para recorrer la vuelta al mundo… Poco importa que vayamos en mitad de un rally o solos, que nuestra embarcación sea de 8, 12 o 15 metros, que naveguemos en monocasco o en un catamarán, que dedidamos adentrarnos en el Mediterráneo buscando el canal de Suez o al oeste empujados por los Alisios.
Para viajes de este tipo es necesario un equipamiento que nos asegure lo más imprescindible; agua dulce, energía eléctrica, seguridad en nuestra navegación como los distintos lugares de fondeo y potencia del motor. Cuando tenemos previsto realizar una travesía larga debemos tener plena confianza en nuestra embarcación, y para ello debemos revisarlo a fondo y conocer sus detalles más ínfimos.









