Diseñado e ideado en nuestro país y antes de lanzarse al mercado el nuevo Moody, este barco forma parte de ese grupo de embarcaciones pensadas para los que somos aficionados al mar en su dimensión máxima y disfrutar de sus mejores vistas y espacio infinito. A los que están acostumbrados a las cubiertas tendidas nos sorprenderá su salón alzado que tantas ventajas nos puede aportar, ademas, gozaremos de unas impresionantes vistas desde su interior.
El Albatross 40 nos aporta conceptuales soluciones fuera de lo corriente como el garaje para la auxiliar que los que somos aficionados echamos de menos en la mayoría de veleros de 12 metros. Es difícil de creer como los astilleros no prevén espacios tan importantes como el de la balsa salvavidas, las defensas o la misma embarcación auxiliar.









