La primera gran regata oceánica se celebro en el océano atlántico en el año 1.866, saliendo desde Nueva-York con destino a la isla de Wight en Inglaterra; desde entonces es conocida como “la gran carrera de 1.866″. Los aventureros fueros tres acaudalados “gentlemen” que pertenecían al New York Yacht Club quienes apostaron cada uno la suma de 30.000 dolares de esa época a ver quien cruzaba el Atlántico Norte.
Los dos primeros aspirantes contrataron bien entrenadas tripulaciones y ellos se quedaron en tierra, sin embrago James Gordon, embarco junto con sus tripulantes en la Henrietta y ganó la regata de 14 días de duración. Hasta el siglo XX no se volvieron a celebrar regatas como las celebres de las Bermudas y las primeras Transpac; desde entonces las más importantes son las siguientes:









